
Esta foto es fruto de una sesión improvisada en la que pretendía únicamente explorar la relación de la luz con la piel, sin duda el tema fotográfico más apasionante. En una revisión posterior me di reparé en este detalle y empecé a trabajarlo.
Lo subí a flickr y posteriormente a Ojo Digital y es hasta la fecha mi foto más vista, sumando ambos sitios.
Y a medida que iban llegando comentarios la foto empezó a narrar una historia. Primero, no sé muy bien porqué me vino a cabeza la Sr Robinson de la famosa película El graduado. Tal vez por la alusión a madurez y el deseo. Pero cada vez iba tomando más preeminencia el papel del mirón, el personaje que no se ve en la foto. Recibí comentarios sobre las contradicciones de la imagen: el cuerpo sobre el suelo, cuando hay una alfombra, la desnudez con tacones, el anillo... incluso se fijaron en la ligera cicatriz de la pierna... cada uno de las personas que comentaban la foto iban dejando de alguna manera su propia visión, es más, su propia narración.
Me fui dando cuenta de que esta foto casual también tenía un mensaje para mí, en el que no había reparado: el movimiento ambiguo de las manos ¿abraza y cierra su cuerpo para ocultarse o por el contrario inicia el movimiento con el que va a abrirlo, o quizá a levantarse para escapar de quien le observa? ¿Es consciente de que es observada? ¿Lo desea, lo evita..?
Voyeur y exhibicionismo se interrelacionan. De la misma manera que en el clásico tema del "artista y la modelo", que obsesionaba a Picasso, se desdibujan las fronteras entre lo privado y lo exhibido.
Ambigüedad, a veces arriesgada, con la que convivimos los que tenemos internet como canal para nuestra expresión. En ocasiones llega a dejar alguna cicatriz.
Lo subí a flickr y posteriormente a Ojo Digital y es hasta la fecha mi foto más vista, sumando ambos sitios.
Y a medida que iban llegando comentarios la foto empezó a narrar una historia. Primero, no sé muy bien porqué me vino a cabeza la Sr Robinson de la famosa película El graduado. Tal vez por la alusión a madurez y el deseo. Pero cada vez iba tomando más preeminencia el papel del mirón, el personaje que no se ve en la foto. Recibí comentarios sobre las contradicciones de la imagen: el cuerpo sobre el suelo, cuando hay una alfombra, la desnudez con tacones, el anillo... incluso se fijaron en la ligera cicatriz de la pierna... cada uno de las personas que comentaban la foto iban dejando de alguna manera su propia visión, es más, su propia narración.
Me fui dando cuenta de que esta foto casual también tenía un mensaje para mí, en el que no había reparado: el movimiento ambiguo de las manos ¿abraza y cierra su cuerpo para ocultarse o por el contrario inicia el movimiento con el que va a abrirlo, o quizá a levantarse para escapar de quien le observa? ¿Es consciente de que es observada? ¿Lo desea, lo evita..?
Voyeur y exhibicionismo se interrelacionan. De la misma manera que en el clásico tema del "artista y la modelo", que obsesionaba a Picasso, se desdibujan las fronteras entre lo privado y lo exhibido.
Ambigüedad, a veces arriesgada, con la que convivimos los que tenemos internet como canal para nuestra expresión. En ocasiones llega a dejar alguna cicatriz.