
"El rostro de cuarenta años que veo devolviéndome la mirada me resulta curiosamente maduro y sereno. Las arrugas en ciernes de la mediana edad alrededor de la boca y los ojos parecen haberse suavizado últimamente, y la mandíbula firme trasmite un aire de confianza y resolución.
Miro fijamente a los ojos de mi propio reflejo y por primera vez en mi vida veo a mi media naranja; la única persona de este mundo capaz de darme una vida plena y feliz."
Miro fijamente a los ojos de mi propio reflejo y por primera vez en mi vida veo a mi media naranja; la única persona de este mundo capaz de darme una vida plena y feliz."
Joan Brady, Te amo, no me llames. (Una novela, por otra parte, totalmente prescindible.)
Me hice este autorretrato hace unas semanas, al cumplir 45. Es una edad en la que ya no tengo prisas, no corro detrás de quimeras y disfruto de todo lo que tengo y por lo que me siento agradecida. Posiblemente uno de los momentos más plenos de mi vida. No porque no existan las dificultades, los desengaños, incluso las cicatrices, sino porque confío, tengo esperanza y me conozco mejor.
5 comentarios:
Bienvenida a este universo de solitarios alumbrados por la pantalla de un ordenador. Creo que de vez en cuando, seguiré tus fotos y los jugosos comentarios con que las imterpretas
Gracias... es la primera vez que llevo un fotoblog o mejor un blog con textos y fotos, porque en realidad lo mío son los textos, que publico en Hilo de Ariadna y un par de sitios más.
Bienvenida a los blogs de fotos. Y ahora, que ya somos vecinos, me pasaré a visitarte con asiduidad.
Un besico.
Pues nada, cuando quieras un café o necesites algo de sal, estaré por aquí ;). Da gusto entrar en tan buen vecindario.
Olga, es un placer encontrarte en la red. ¡Cuántos años!
Felicidades por las fotos y un beso muy fuerte.
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